La Santidad

Creemos que todos los miembros del cuerpo de Cristo deben ser santos, es decir, apartados de todo pecado y consagrados al servicio de Dios. Por esta razón deben abstenerse de toda clase de prácticas, diversiones e inmundicias de carne y de espíritu:

“Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque yo Jehová vuestro Dios soy santo.”-Levítico 19:2

“Así que, amados, teniendo tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”-2 Corintios 7:1

“…para santificarla limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra, para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.”-Efesios 5:26,27

“Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación; que os abstengáis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;”-1 Tesalonicenses 4:3,4

“Así que, si alguno se limpiare de estas cosas, será vaso para honra, santificado, y útil al Señor, y preparado para toda buena obra.”-2 Timoteo 2:21

” Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”-Hebreos 12:14

“porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”-1 Pedro 1:16

Sin embargo en la práctica de la santidad, creemos que debe evitarse toda clase de extremismos, ascetismos y privaciones que tienen cierta reputación de sabiduría, en culto voluntario y humildad y en duro trato de la carne, la cual es sombra de lo por venir, mas el cuerpo es de Cristo:

“…que son la sombra de lo por venir; mas el cuerpo es de Cristo. Nadie os prive de vuestra recompensa, afectando humildad y adoración a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, y no asiéndose de la cabeza, de la cual todo el cuerpo, nutrido y enlazado por las coyunturas y los ligamentos, crece con el crecimiento de Dios. Si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, entonces, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a ordenanzas tales como: No toques, no gustes, no manejes (todas las cuales habrán de perecer con el uso), según mandamientos y doctrinas de hombres? Tales cosas tienen a la verdad cierta apariencia de sabiduría en adoración voluntaria, en humildad, y en duro trato del cuerpo, pero no tienen ningún valor para la satisfacción de la carne.”-Colosenses 2: 17,23

En lo que respecta a alimentos, sabiendo que “todo lo que Dios creo es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias”:

“Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;”-1 Timoteo 4:4